Selva Negra, Alemania al natural

Estrasburgo. Casas típicas con su entramado de madera

Aunque hablamos de ella en muchos de los itinerarios de los viajes que programamos, a veces no dejamos claro qué es en realidad la Selva Negra. En realidad estamos hablando de una amplia zona de bosque situada en el suroeste de Alemania, aunque es cierto que se adentra también en parte de Suiza y Francia. Parece que el nombre le fue otorgado por los romanos cuando en una de sus incursiones por esta zona, comprobaron la densidad de la naturaleza que lo puebla, dejando a oscuras los caminos.

Es por tanto una zona para aquellos que gusten de la naturaleza, el senderismo, los bosques y los pequeños pueblos de montaña. Vamos a destacar algunas de estas localidades o pueblos que merece la pena visitar por uno u otro motivo.

Valle del Rhin

¿Qué lugares no debemos perdernos?

Si recorriésemos Selva Negra de norte a sur, Baden – Baden sería nuestra primera parada. Es una de las poblaciones importantes de esta zona y una de las ciudades con mayor personalidad de Alemania, que cuenta con una belleza muy especial y un alto nivel de vida. En el origen de todo ello está su hermoso entorno paisajístico y sus aguas termales, conocidas desde la antigüedad romana.

Baden Baden. Oficina de Turismo de Alemania

Continuamos hacia el sur, camino de Friburgo, pero nos desviamos hacia el oeste a mitad de camino para entrar en la parte francesa de Selva Negra y llegar a Estrasburgo, capital de Alsacia, acariciada por el Rhin y que invita al viajero a lentos paseos por su centro, de marcado ambiente medieval. La Catedral exhibe orgullosa la segunda torre catedralicia más alta de Europa después de la de Colonia, y el Palacio de Rohan alberga varios museos, como el Arqueológico o el de Bellas Artes, interesantes sin duda.

Estrasburgo. Casas típicas con su entramado de madera

 

Continuamos bajando y surge la pintoresca Colmar. Quizá la ciudad con más ambiente alsaciano. Sus casas tienen un entramado de madera que albergan desvanes en el piso superior que antaño eran utilizados como secaderos de pieles por los curtidores de la zona. El barrio romántico recibe el sobrenombre de “La Pequeña Venecia” y está situado en las orillas del canal.  Hay recorridos en barco por el canal que te permiten disfrutar de la cuidad desde ese otro lado que te regala un prisma diferente de las cosas.

Colmar

 

Seguimos bajando y llegamos a Friburgo, que ya le dedicamos un post en el mes de agosto. Enamora desde el primer instante en que llegas. Es la capital de Selva Negra y su Catedral gótica es espectacular. Está situada en el barrio antiguo, de aspecto medieval y en uno de sus flancos se encuentra la Plaza Mayor, siempre viva, que cuenta con un Mercado de Flores. En ella se celebran interesantes eventos como la Fiesta del vino o el Mercado de Navidad.  La Plaza Mayor es escenario de multitud de conciertos, mercados y eventos de todo tipo, sobre todo en verano. Y si alguien quiere disfrutar de unas estupendas vistas, recomendamos tomar el funicular que lleva al Monte Schlossberg; el mirador te deja boquiabierto.

Catedral de Friburgo Friburgo, vista aérea

Junto a Friburgo, a 46 kms hacia el este se encuentra Furtwangen, población famosa por su Museo de Relojes que cuenta con piezas de todos los lugares del mundo y de todas las épocas. Merece la pena verlo, pero sin duda uno de los platos fuertes en esta zona son las Cataratas del Rhin, un espectáculo natural situado ya en territorio suizo. Son las más grandes de Europa, allí el río cuenta con una anchura de 150 metros y una caída de agua de 23 metros, lo que provoca un espectáculo impresionante y ensordecedor. Entre abril y octubre, funciona un barco que te permite acceder a la “cara interna” de las cataratas y contemplar el espectáculo desde dentro. Es algo inolvidable.

Cataratas del Rhin. Selva Negra
Cataratas del Rhin desde otra perspectiva
Cataratas del Rhin desde otra perspectiva

 

Y no quiero dejar de nombrar un lugar muy singular: de camino a Rheinfall (el nombre original de Cataratas del Rhin en alemán) situamos la localidad de Donaueschingen, donde descubriremos el nacimiento del Danubio en una monumental fuente situada en el patio de un majestuoso palacio. Desde aquí el río recorre 2.850 kms hasta llegar al Mar Negro.

Por último y adentrándonos de nuevo en Alemania, como si volviéramos hacia Friburgo, se abre paso la localidad de Titisee, cuna de los relojes de cucú.  Hasta el lago del mismo nombre merece la pena acercarse para disfrutar de la paz y tranquilidad que allí se respira. Además tiene una zona con restaurantes, tiendas de compras, etc. donde hacernos con los típicos recuerdos antes de volver a casa.

El mayor reloj de cuco del mundo. Oficina de turismo de Alemania
El mayor reloj de cuco del mundo.
Oficina de turismo de Alemania

 

Selva Negra se encuentra en nuestro programa de grupos de adultos. Para todos aquellos grupos que quieran disfrutar de todos estos lugares, solo tienen que acercarse a su agencia de viajes y decirle a su agente de confianza que #Sendastelleva…de lo demás ya nos encargamos nosotros.

 

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